Control de calidad lingüística para textos
La traducción es necesaria en diferentes ámbitos de especialidad. En el sector médico-sanitario, para la traducción de informes, prospectos de medicamentos, consentimientos o ensayos clínicos; en comunicación y marketing, para la traducción de webs, campañas, folletos, guías o artículos; y en el campo jurídico‑económico, para la traducción de estados contables, contratos, escrituras o estatutos, entre otros.
Como vemos, la traducción está presente en todas las esferas de la vida cotidiana, muchas veces sin que seamos conscientes de ello. Cuando no se recurre a profesionales, la calidad de los textos resultantes se resiente y, en algunos casos, la consecuencias son graves. Para evitarlo, los profesionales de los servicios lingüísticos saben que realizar un control de calidad lingüística es imprescindible. Esta fase del proceso tiene la función de garantizar que los contenidos traducidos sean fieles al original y no contengan errores.

¿Qué es el control de calidad lingüística?
El control de calidad lingüística o LQA (linguistic quality assurance, en inglés) es la verificación final del texto antes de que se entregue al cliente. Se trata de la última etapa del proceso de traducción de un texto y su importancia no es menor. Consiste en corroborar la precisión del texto traducido respecto del contenido original y su adecuación a las normas, las convenciones y los usos lingüísticos de la lengua de destino
Además de todo ello, se evalúa si el texto traducido tiene las características necesarias para cumplir de la mejor forma posible su finalidad en función del público al que va dirigido y de la situación comunicativa en la que va a emplearse.

¿En qué consiste el control de calidad lingüística
Existen herramientas informáticas que se utilizan para llevar a cabo el control de calidad lingüística de un texto, pero no se pueden aplicar a todos los aspectos que se evalúan en esta etapa, por lo que la intervención de un lingüista profesional es indispensable.
Lo ideal es que del control de calidad lingüística se encargue otro profesional distinto al traductor que ha traducido el texto, aunque no tiene por qué ser un traductor necesariamente —de hecho, quienes asumen esta tarea suelen ser correctores de textos o asesores lingüísticos—. Sin embargo, cuando las características de proyecto y el plazo lo permiten, puede ser el mismo traductor del texto quien se encargue de hacerlo.

Por otra parte, muchas empresas tienen sus propios requisitos de calidad y libros de estilo para armonizar su identidad lingüística, por lo que, en estos casos, el objetivo del control de calidad lingüística es también que el texto traducido se ajuste a esos criterios para garantizar la coherencia de las comunicaciones de esas empresas.
¿Quieres que tus textos tengan la máxima calidad? ¿Necesitas que las comunicaciones de tu empresa o entidad sean coherentes y sigan un estilo que las haga reconocibles? En Textísima ofrecemos el servicio de control de calidad lingüística para evitar errores, erratas, incoherencias y conseguir que tus mensajes se adecuen a las convenciones y normas lingüísticas. ¡Ponte en contacto con Textísima sin compromiso!


